Alivio ambiental para el planeta, la paradoja del coronavirus

Sociedad

Autor: Luis Gomero

La paradoja del coronavirus, está generando altos costos sociales y económicos a nivel global, sin embargo, las medidas de aislamiento social que vienen implementando los diferentes gobiernos para controlar la infección le ha dado la oportunidad al planeta de respirar y recuperar en algo su vitalidad. Es sorprendente como el COVID 19 ha logrado en poco tiempo lo que las convenciones o tratados internacionales promovidas por las Naciones Unidas para proteger el ambiente no habían podido hacer, y que ahora podemos ver; la reducción de la emisión de los gases de efecto invernadero (GEI), detener la deforestación, reducir la perdida de la biodiversidad y el uso de sustancias químicas peligrosas; solo en China ha reducido en un 25% las emisiones GEI el cual equivales al 6% a nivel global .

Una de las posibles causas de la aparición del coronavirus y otras pandemias tiene que ver con la presión que ejerce la humanidad -7,700 millones de humanos consumiendo recursos naturales- sobre el planeta como resultado de la evolución biológica, el cual se ha intensificado en las últimas décadas a niveles insostenibles, alterando gravemente los diferentes tipos de ecosistemas, eliminado las especies de plantas y animales, homogenizando los sistemas de producción y usando sustancias tóxicas sintéticas. Se estima que la humanidad ya alteró las tres cuartas partes del planeta para lograr sus objetivos de desarrollo.

La invasión y manipulación acelerada de los ecosistemas naturales, ha roto las barreras de protección natural entre la especie humana y la vida silvestre, por ejemplo, el tráfico ilegal de la fauna silvestre mueve alrededor de 20,000 millones de dólares al año y es el cuarto comercio ilegal más grande después de las drogas, el contrabando de personas y falsificación . Se considera que en este escenario de exposición descontrolado pudo haber sido el medio para que las enfermedades infecciosas salten hacia los humanos.

De igual manera, la simplificación a la que se ha sometido a los ecosistemas productivos, eliminando la diversidad de especies y reduciendo procesos ecológicos a su mínima expresión, ha propiciado el aumento de riesgos para la salud humana a gran escala . Ahora está demostrado que la pérdida de biodiversidad aumenta la probabilidad de que se generen pandemias como el coronavirus, porque los virus tienen más facilidad para saltar entre especies y llegar a los seres humano si el ecosistema está alterado y hay pocos mecanismos biológicos de autorregulación.

Los ecosistemas naturales son complejos, tienen más cadenas tróficas y más especies intermediarias entre los patógenos y los humanos, esto es una barrera de protección natural importante que se pierde cuando se simplifica el sistema, por ejemplo, el desarrollo de la agricultura industrial y ganadería extensiva ha significado la destrucción de enormes territorios donde se encuentra la flora y fauna, cuyas consecuencias han sido la pérdida de biodiversidad, la degradación de los suelos, el incremento de la emisión de los GEI y la aparición de plagas y enfermedades no solo para los cultivos o animales, sino también para la humanidad.

Podemos decir, que gracias al coronavirus y al aislamiento social estamos recibiendo una gran lección para entender que el problema del planeta somos los seres humanos, somos el virus para los ecosistemas, nos mueve la ambición económica y para lograrlo usamos todos los medios necesarios para acabar con los recursos sin pensar en la estabilidad del planeta ni en las futuras generaciones. Los impactos ambientales destacables en los 15 días de aislamiento que se han podido evidenciar son:

• Reducción significativa de la emisión de GEI en las principales ciudades del país por limitada circulación del parque automotor.

• Aire limpio y aclaramiento de la atmosfera, podemos apreciar ahora el cielo azul en ciudades como Lima.

• Menos huella de carbono generado por la población

• Una significativa reducción de la contaminación de las aguas del mar por la ausencia de los humanos.

• La fauna marina se deja ver en todo su esplender, aves y peces disfrutan de la ausencia de los humanos.

• Los animales silvestres ingresan voluntariamente al espacio de los humanos.

• Reducción del consumismo, por lo tanto, menos residuos sólidos generados.

• Menos uso de agrotoxicos en el campo por la falta de mano de obra para realizar las fumigaciones y las dificultades para acceder a los insumos, por lo tanto, alimentos con menos residuos de plaguicidas.

A partir de este acontecimiento tenemos que repensar sobre cómo debemos relacionarnos con la naturaleza, todos debemos aprovechar nuestro aislamiento para reflexionar e identificar los cambios estructurales que debemos plantear al modelo de desarrollo que ahora está en crisis. (DESCARGUE ARTICULO COMPLETO).

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